domingo, 9 de agosto de 2015

Nueve de Agosto en otra parte

Buenos días a todos,

Hoy os traigo de entrada una poesía que escribí hace muchos años, un nueve de agosto, muy lejos de aquí, de Granada. 

En aquellos tiempos, aún tenía casa en Normandía. Me enteré que esta casa, mi casa, posteriormente se incendió y se quemó...igual que se quemó el pasado y la infancia, se calcinaron la ilusión, la rebeldía y los sueños, dejando escondidas bajo las cenizas del recuerdo, algunas brasas rojas como mi sentimiento, brasas que creo seguirán ardiendo, eternamente...

¡Feliz domingo!



Nueve de Agosto en otra parte...
El sol juega al escondite
detrás de las nubes.
A lo lejos,
el sonido nostálgico de una campana,
eco de otros tiempos, de otra época,
un atardecer delirante de belleza...


El jardín comienza a dibujar
el arco iris de sus verdes más oscuros.
Los árboles se dejan engañar
por las promesas locas de los vientos,
las golondrinas se retiran en sus nidos,
cansadas de tanto cantar.
Es hora de hablarse a media voz,
es la hora dulce de conversar...



Mientras vuelvo a leer la poesía
mientras empiezo a guardar mi pluma,
se transforma el paisaje.
El cielo se pinta de malva,
se prepara para la noche,
levanto los ojos, contemplo
la primera estrella en su timidez
y me siento feliz como un niño,
descubriéndo todo  por primera vez...


Fue un día tranquilo y entrañable,
suspendido en el silencio
en la quietud del verano,
un día inolvidable,


Cuando te alegra la belleza
cuando tienes alma de niño,
cuando no importa nada,
solo el instante, el momento,
y ya no existe el tiempo,
ya nada es importante.

Nueve de agosto en otra parte
quedarás en mi recuerdo...



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